Teletrabajo: tu oficina en casa

Te gustaría trabajar desde casa, pero no sabes bien qué implica ni qué trabajos se adaptan al teletrabajo? Quieres saber los pros y contras del teletrabajo?. Sigue leyendo, aquí te damos respuesta a tus dudas.

Teletrabajo: tu oficina en casa

Ya lo sabemos de sobra, desde que llegó la pandemia de COVID-19 y la posterior nueva normalidad, nuestras vidas han cambiado completamente; usamos mascarillas casi a todas horas, nos hemos visto obligados a limitar nuestras reuniones con amigos, a cambiar de hábitos… el trabajo, por supuesto, tampoco ha sido una excepción. Desde que la COVID-19 llegó, muchas empresas han cambiado su modo de operar; ahora en lugar de trabajar, teletrabajamos.

Cada vez son más las empresas que han decidido optar por el teletrabajo como nueva forma de proceder, lo que ha hecho que multitud de expertos se pregunten si este es el presente que nos espera. ¿Estaremos ante una revolución que podría repercutir en el futuro inmediato de los trabajadores? Ya hemos comprobado que lo ha hecho, al menos en la forma de trabajar de aquellos cuyo oficio no está ligado a una ubicación física concreta.

Pero, ¿qué es el teletrabajo?

En 2002, la Unión Europea definió bajo convenio el teletrabajo como “una forma de organización y/o de realización del trabajo, utilizando las tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación de trabajo, en la cual un trabajo que podría ser realizado igualmente en los locales de la empresa se efectúa fuera de estos locales de forma regular”. Para que nos entendamos, el término “teletrabajo” hace referencia a cualquier trabajo remunerado que se lleve a cabo gracias a las nuevas tecnologías (TIC) y que se desempeñe fuera de las instalaciones de la empresa y en horarios flexibles. Este concepto es válido tanto para trabajadores “móviles” como para aquellas personas que realizan su trabajo, con carácter regular, dentro del propio domicilio.

¿Entonces? No. El teletrabajo no es el trabajo que se realiza única y exclusivamente desde casa. Una de las cosas buenas del teletrabajo es la variedad de posibilidades que ofrece, pudiendo escoger la que más nos guste o mejor nos convenga. En cuanto a sus modalidades, se clasifican básicamente en tres tipos: la del trabajo en trabajo en casa –que por supuesto es la más conocida, la del trabajo móvil y la del trabajo en telecentros.

  • En el trabajo en casa, como su propio nombre indica, se utiliza el domicilio particular como lugar de trabajo, previo contrato con la empresa.
  • El trabajo móvil, que también ha sido denominado como trabajo nómada o itinerante, es aquel que necesita desplazamientos frecuentes o que desarrolla la mayor parte de su actividad en lugares distintos a la propia empresa.
  • El trabajo en los telecentros es aquel que se desempeña en las conocidas como oficinas remotas, oficinas de recursos compartidos que disponen de las instalaciones de telecomunicaciones y los recursos informáticos necesarios para realizar actividades de teletrabajo.

Una vez que conozcas sus modalidades te preguntarás: ¿qué es lo que hace especial el teletrabajo? Pues principalmente, la posibilidad de trabajar en casa o en un entorno distinto al de la oficina típica, pero también la posibilidad de administrarte tú mismo el tiempo, es decir, decidir cómo distribuirte tu jornada.

Ahora probablemente te preguntes cuáles son las actividades que pueden desarrollarse gracias al teletrabajo y desde casa, y aquí te las contamos todas:

  • Análisis de datos
  • Análisis y estudios de mercado
  • Archivar documentos
  • Atención al cliente
  • Auditoría online
  • Búsqueda y lectura de información online
  • Clases particulares online
  • Contabilidad
  • Creación de publicaciones para redes sociales
  • Creación, gestión y actualización de bases de datos
  • Creación, programación y preparación de presupuestos
  • Digitalización
  • Dirección de proyectos
  • Diseño gráfico
  • Diseño web
  • Edición de vídeo, fotografía y audio
  • Edición documental
  • Escritura creativa
  • Escritura de artículos u otros textos
  • Evolución de proyectos
  • Formación a distancia
  • Gestión de redes sociales
  • Gestión logística
  • Leer y redactar correos
  • Procesar y resumir textos
  • Programación web
  • Promoción de artículos y servicios
  • Traducción de libros y documentos

Gran cantidad de personas, sobre todo aquellas que trabajaban en grandes empresas, han conocido en estos últimos meses todas esas posibilidades que ofrece el teletrabajo, y es que en estos tiempos de cambio y adaptación, son cada vez más las empresas que se han visto obligadas a cambiar su modus operandi y comenzar a desarrollar sus labores telemáticamente. Y prácticamente de la noche a la mañana. Así es como, lo que hace algunos años nos parecía prácticamente imposible, se ha conseguido en apenas unas semanas desde que la pandemia comenzó. Ahora corporaciones enteras trabajan de forma remota y el teletrabajo se ha convertido en una opción de futuro más que probable, aunque aún le quedan muchas cosas por mejorar.

Claves legales sobre el teletrabajo

Hasta hace pocos años, no habíamos tenido más normativa que la del Marco Europeo referida al teletrabajo, redactada en 1992. Este acuerdo regulaba su definición y campo de aplicación, además de su carácter o condiciones. A pesar de algunos intentos anteriores, tanto a nivel internacional como nacional, no ha sido hasta hace poco, cuando el 22 de septiembre se aprobó la primera normativa sobre teletrabajo en España. Y aquí te dejamos las claves:

  • Se considerará teletrabajo aquel que mantenga un “carácter regular”, es decir, que en un periodo de referencia de tres meses, un mínimo del 30% (o el porcentaje proporcional equivalente en función de la duración del contrato de trabajo) de la jornada deberá ser realizada por teletrabajo.
  • La ley matiza, además, que el teletrabajo excepcional implantado como medida ante la COVID-19 queda fuera de este marco legislativo, aplicándosele la normativa laboral ordinaria. En estos casos, las empresas están obligadas a dotar de los medios y herramientas necesarias para poder desarrollar el trabajo a distancia.
  • El teletrabajo será siempre una decisión “voluntaria”, tanto para la empresa como para el propio empleado y deberá precisarse en todo contrato. Además, el empleado podrá negarse a trabajar a distancia. Esta negativa jamás podrá considerarse una causa justificativa de despido.
  • Todo acuerdo de trabajo a distancia deberá realizarse por escrito y adherirse al contrato antes de iniciar el teletrabajo.
  • Todos los teletrabajadores tienen derecho a un horario flexible que respete siempre los términos de disponibilidad obligatoria y la normativa sobre tiempo de trabajo y descanso. También este debe quedar recogido por escrito.
  • La empresa debe respetar y garantizar la desconexión digital del empleado fuera del horario de trabajo.
  • Debe garantizarse el derecho a la intimidad y a la protección de datos de los trabajadores a distancia. A ninguno podrá exigírsele la instalación de programas o aplicaciones en los dispositivos de su propiedad.

Estas leyes no se aplican al personal al servicio de las Administraciones Públicas, cuyo trabajo está regulado por el artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores.

¿Quieres saber más acerca de la normativa que rige el trabajo a distancia? Puedes leerla completa en el boletín oficial del Estado pinchando aquí.

Ventajas y desventajas del teletrabajo

Si sabemos aprovecharlo, el teletrabajo puede tener muchas ventajas.

Ventajas para el trabajador

  • Mayor flexibilidad en nuestros horarios y disminución del estrés, y es que, por ejemplo, nos ofrece la posibilidad de administrarnos mejor y de disponer de más tiempo libre, ya que, entre otras cosas, el número de desplazamientos disminuye con relación a los empleados que acuden diariamente a sus puestos de trabajo.
  • Mayor comodidad. El entorno, al ser conocido, te resultará más agradable y cómodo. Eso sí, ¡no te relajes demasiado!
  • Te sentirás menos controlado que en tu puesto habitual, donde controlan directamente tu actividad.
  • Tendrás la posibilidad de realizar pequeños descansos para poder relajarte y despejar la mente cada vez que lo necesites.
  • Si sabes organizarte bien, podrás sentirte incluso más productivo. Adapta tu horario a tus necesidades, fija objetivos y espera a ver los resultados.
  • No solo ahorrarás tiempo al no tener que desplazarte hasta la oficina, sino que ahorrarás dinero en transporte público o gasolina; tiempo y dinero que podrás dedicar al ocio personal o a la familia, entre otras cosas.

Pero el teletrabajo no solo presenta ventajas para los trabajadores, también lo hace para las empresas y para toda la comunidad en general.

Ventajas para la empresa

  • Al reducir el número de personal en la oficina, también reducirá gastos.
  • Una vez que los trabajadores se organizan y flexibilizan su horario según sus necesidades, aumentan su productividad.
  • Aunque deberá subvencionar los medios y gastos de los trabajadores a distancia, podrá recortar gastos en servicios de oficina, al tener menos personal.
  • Reducirá el índice de absentismo en la empresa.
  • Gracias a las TIC, seguirá existiendo buena comunicación en tiempo real.
  • No tendrá por qué depender de traslados dentro de la propia empresa.

Ventajas para la comunidad

  • Gracias al teletrabajo, es posible reducir los atascos, problemas de tráfico y, sobre todo, la polución.
  • En este sentido, habrá menos contaminación dentro de los grandes núcleos urbanos.
  • Menor consumo en transporte y energías.
  • Disminución del estrés social general originado por los desplazamientos.
  • Reducción de las aglomeraciones, sobre todo en zonas de transportes públicos.

Desventajas del teletrabajo

A pesar de lo que podamos pensar, no todo lo relacionado con el trabajo a distancia son ventajas, y es que si no llevas un buen ritmo o tienes problemas a la hora de organizarte, puedes encontrarte con más de un inconveniente, y aquí vamos a contarte los más habituales:

  • Falta de autodisciplina. Ya te lo habíamos dicho; con el teletrabajo es necesario cambiar el chic. Ya no es la empresa la que marca horarios fijos, ahora nos toca a nosotros. Debemos ser disciplinados, imponernos un horario y forzarnos a cumplirlo.
  • Las comunicaciones no siempre irán tan rápido como queremos. Los tiempos de respuesta pueden ser más largos, podemos experimentar problemas de conexión, pueden darse errores con los correos, etc.
  • Podemos vernos arrastrados al aislamiento social. El trabajo presencial nos da mucho más que un sueldo; en muchos casos, también nos da contactos y amistades para toda la vida. Las relaciones que se dan en una oficina difícilmente pueden darse de manera online. Eso sí, muchas empresas ya están implantando medidas para evitar esta sensación de soledad. Entre ellas se encuentran las de los foros o los grupos de Facebook. Ya sabemos que no puede ser igual que una interacción en la oficina, pero puede resultar un modo de hablar y, sobre todo, sentirte acompañado y comprendido.
  • Sensación de monotonía. Ya sabemos que estar siempre en el mismo lugar llega a resultar agotador a veces. Si ocurría en la oficina, es muy probable que también nos pase en casa, llegando a desdibujar la línea entre lo personal y lo laboral. Por eso es tan importante marcarse horarios, elegir un sitio concreto dentro de nuestro hogar para teletrabajar y, sobre todo, saber desconectar una vez que nuestra jornada ha terminado.
  • Hay que evitar la pereza. Sabemos que es muy tentador trabajar en pijama o desde el sofá, pero eso solo puede contribuir a desdibujar aún más la línea entre lo personal y lo laboral, haciendo que nos sintamos más cansados y sobre todo estresados.

Cómo preparar tu entorno para el teletrabajo

Es evidente que, lo primero que tenemos que hacer si queremos prepararnos para teletrabajar es cambiar el chip. No estamos de vacaciones y, a pesar de que podamos pensar que vamos a estar más relajados al estar en casa, debemos rendir de la misma forma que lo hacíamos en nuestro puesto habitual. Sí, eso también significa que, por muy tentado que te sientas, tienes que quitarte el pijama y asearte del mismo modo que lo hacías cuando ibas a la oficina. También es importante establecer un horario y, sobre todo un lugar tranquilo para poder trabajar cómodamente. Sabemos que te sentirás bastante tentado, pero no, no trabajes desde la mesa de la cocina ni mucho menos desde el sofá. Pero además, encontrar un buen sitio para trabajar en casa no lo es todo, así aquí te dejamos algunos consejos que harán que te sientas cómodo y eficiente trabajando desde tu hogar:

  • En primer lugar, como ya te habíamos dicho antes, elige un lugar dentro de tu casa para convertirlo en tu espacio de trabajo. Intenta siempre que sea una habitación cómoda, tranquila y con buena luz. Sobre todo, no te quedes en la cocina ni en el salón. Es evidente que ninguna de estas opciones es buena, pues presentan gran cantidad de estímulos que pueden restar productividad y eficiencia a tu trabajo.
  • Una vez que hayas habilitado un espacio propio para el trabajo, destínalo específicamente a esta cuestión.
  • Equipa tecnológicamente el lugar que hayas elegido. Será tu espacio de trabajo por algún tiempo, así que debes proveerlo con todas las herramientas que uses habitualmente en tu trabajo; conexión de internet fiable, teléfono, micrófono, auriculares o webcam para hacer llamadas y videollamadas son algunos elementos indispensables.
  • Para trabajar muchas horas seguidas, es preferible hacerlo con un ordenador de sobremesa o, al menos, con una pantalla y un teclado adicional conectados a tu portátil. Ten en cuenta que serán mucho más útiles y te ayudarán a no forzar la vista ni la postura.
  • Aprovecha la luz natural. Además de influir en tu estado de ánimo, trabajar en un lugar con luz natural tiene muchas otras ventajas. Si no puedes encontrarla en la habitación que hayas elegido, intenta disponer de una luz artificial adecuada, nada de luces demasiado brillantes que puedan deslumbrarte o que produzcan reflejos. Este punto es importante si quieres evitar malestares y dolores de cabeza que se producen después de forzar la vista durante muchas horas al día.
  • Busca una silla y una mesa cómodas. Está claro que las sillas de cocina, de comedor o los sillones no son buenas opciones si vas a pasarte sentado muchas horas en ellas. Lo mejor entonces es contar con una silla de trabajo ergonómica, acolchada, de altura regulable y, a poder ser, con reposabrazos. La mesa de la cocina o del comedor tampoco son buenas opciones, pues muchas veces no tienen la altura idónea y te obligarán a forzar tu postura. Para trabajar, intenta hacerlo en una mesa de oficina.


  • No olvides mantener limpio y ordenado tu entorno de trabajo. Es importante que el espacio esté organizado y te resulte cómodo para que rindas con eficacia.

  • Tampoco olvides ventilarlo. Igualmente, puede resultarte muy útil disponer de un deshumidificador.
  • Por último y, para sentirte más cómod@, siempre puedes decorar tu espacio para sentirte más a gusto en él. Un cuadro, alguna foto o algún accesorio o gadget que te alegre nunca está de más. Las plantas siempre son buenas opciones, no solo para renovar el aire, sino para aportar frescura y proporcionarte calma.