COVID-19: Todo lo que debes saber

A todos nos da miedo estar expuestos al coronavirus, y siempre se nos pueden quedar dudas sobre qué es realmente, como protegerte y mantener a salvo tu casa. Sigue leyendo y se acabarán tus dudas.

COVID-19, todo lo que debes saber

Para estar siempre enterado de toda la actualidad alrededor del coronavirus, visita la información que ofrece la OMS: https://www.who.int/es

Hace unos meses que nuestra vida dio un giro de 180º; El SARS-CoV-2, popularmente conocido como coronavirus o simplemente “el bicho” ha puesto al mundo en vilo y, desde hace ya tiempo, es el centro de atención de los medios y de la opinión general. Hablamos de ello a todas horas, conocemos casos y tomamos medidas para prevenirnos, pero, ¿sabemos realmente todo lo que necesitamos saber sobre este virus? En este artículo responderemos a todas las preguntas básicas sobre el virus, qué es y cómo prevenirlo, solo tienes que seguir leyendo.

¿Qué es, o son, los coronavirus?

Los coronavirus –sí, el causante de la pandemia no es un virus único ni nuevo, son una familia de virus que causan infecciones en los seres humanos y también en animales (murciélagos, gatos o vacas son algunos de los animales que ya han sufrido contagios). Otros solo afectan a los animales, como el coronavirus canino. Algunos de estos virus son ya viejos conocidos. Otros, como este que ahora nos tiene en jaque, llevan poco tiempo con nosotros.

Los coronavirus pueden causar diversas enfermedades, que van desde infecciones y/o procesos leves como son los resfriados comunes hasta otros problemas más graves, como puede ser el síndrome respiratorio agudo severo, más conocido como SARS por sus siglas en inglés (que provienen de Severe Acute Respiratory Syndrome).

¿Qué es la Covid-19?

Covid-19 es el nombre que usamos para referirnos a la enfermedad producida por el SARS-CoV-2 (cuyo nombre completo sería “coronavirus de tipo 2 causante del síndrome respiratorio agudo severo”), el virus que ha causado la pandemia y que la gente ha bautizado comúnmente como “el bicho”.

Entonces, ¿qué diferencias hay entre Coronavirus, Covid-19 y SARS-CoV-2?

Para que quede aún más claro:

  • Coronavirus es el nombre de la familia de virus a la que el virus actual pertenece (esta recibe su nombre por su aspecto, y es que si los observamos a través de un microscopio, parecen tener una corona).
  • COVID-19 es el nombre que hemos dado a la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2.
  • SARS-CoV-2 es el nombre del coronavirus causante de la pandemia.

¿Cómo se transmite el SARS-CoV-2?

El SARS-CoV-2, o virus de la Covid-19, se transmite por contacto directo con las secreciones de personas infectadas, es decir, por contacto con las partículas que expulsan por la nariz o la boca al toser, estornudar o hablar.

Aunque estas partículas son relativamente pesadas y al ser expulsadas descienden hasta llegar al suelo, son capaces de transmitirse hasta los dos metros de distancia, es por ello que es importante mantener una distancia segura con los demás. También pueden caer sobre objetos y superficies comunes como mesas, barandillas o pomos, de modo que otras personas pueden infectarse si tocan esos objetos y luego se llevan las manos a la cara, especialmente a los ojos, la nariz o la boca. Por ello, es importante lavarse las manos frecuentemente.

Vista microscópica de coronavirus real - https://www.nationalgeographic.com.es
vista microscópica de coronavirus real – https://www.nationalgeographic.com.es

¿Puedo estar enfermo y no saberlo? ¿Puedo contagiar a alguien si no me siento enfermo?

Hay personas que solo presentan síntomas leves como tos y personas que no presentan síntomas (asintomáticas), por lo que no se sienten enfermos. Sin embargo, también estas pueden transmitir el virus.

Por lo general, el virus comienza a transmitirse uno o dos días antes del propio inicio de los síntomas –en caso de tenerlos, por lo que hay personas que pueden transmitirlo y desarrollar los síntomas más adelante (transmisión presintomática). Según la Organización Mundial de la Salud, las personas infectadas pueden transmitir el virus tanto si son sintomáticas como si no.

De momento se desconoce si la capacidad de transmisión del virus es la misma en personas sintomáticas y asintomáticas, a pesar de que se ha demostrado que pueden tener cargas virales muy similares.

Si quieres saber más acerca de este tema, puedes visitar: Tasa de transmisión asintomática del SARS-CoV-2

¿Cuál es el periodo de incubación del virus?

El periodo medio de incubación del SARS-CoV-2 es de cinco a seis días desde que una persona resulta infectada, pero puede llegar a ser de hasta catorce días. Normalmente, los síntomas suelen desarrollarse en los once primeros días tras la exposición.

¿Qué síntomas muestran las personas contagiadas?

Como ocurre con otros virus, los síntomas son variados y pueden confundirse. No hay, por el momento, ningún síntoma que pueda considerarse exclusivo del Covid-19.

Los síntomas más comunes son la tos seca, fiebre y cansancio excesivo. Hay otros síntomas, menos comunes, que también han padecido personas infectadas y son: dolores de garganta, dolor de cabeza, escalofríos, vómitos, pérdida del sentido del olfato y del gusto, diarrea, conjuntivitis, así como otros dolores y molestias generales.

También se han detectado otros síntomas más graves asociados al Covid-19, de tipo neurológico, cardiológico y otorrinolaringológico como la dificultad para respirar o la sensación de falta de aire, la sensación de dolor o presión en el pecho y la incapacidad para moverse o hablar.

¿Qué debo hacer si presento alguno de estos síntomas?

¿Lo primero? No te alarmes. Muchos de estos síntomas son comunes a otras enfermedades e infecciones leves, por lo que no debes llevarte las manos a la cabeza desde el primer momento.

Lo recomendable es, si solo presentas síntomas leves y mantienes un buen estado de salud, que no busques atención médica inmediatamente, sino que te aísles en casa y vigiles los síntomas unos días. Para ello deberás seguir las orientaciones nacionales sobre autoaislamiento (puede consultarlas AQUÍ). Si por el contrario comienzas a presentar síntomas más graves como dificultad para respirar o dolor en el pecho, busca atención médica inmediata. Ten en cuenta que, antes de presentarte en el centro sanitario más cercano, deberás buscar atención sanitaria por teléfono.

Cada comunidad autónoma tiene un número de teléfono para consultas relacionadas con la Covid-19. Si quieres saber a qué número debes llamar en caso de emergencia, puedes buscarlo en este listado de teléfonos de información del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES).

¿Cuánto tiempo pueden durar los síntomas?

Generalmente, el tiempo medio desde el inicio de los síntomas hasta su recuperación es de dos semanas si la enfermedad ha sido leve y de tres a seis semanas si ha sido más grave. Desde el inicio de los síntomas hasta la instauración de síntomas más graves puede pasar hasta una semana.

¿Se genera inmunidad al superar la enfermedad?

Aunque varias investigaciones describían la presencia de anticuerpos neutralizantes generados en humanos que ya habían superado el SARS-CoV-2, lo cierto es que ya hemos visto que cabe la posibilidad de sufrir reinfecciones o recaídas. Por el momento, especialistas en virología e inmunología siguen realizando estudios para entender cómo funciona el virus, cómo nos afecta y cómo se produce –si es que llega a producirse, la inmunidad.

¿Quiénes forman parte de los grupos de riesgo?

Las personas con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave causada por coronavirus son aquellas con:

  • Más de 60 años.
  • Enfermedades cardiovasculares o hipertensión arterial
  • Enfermedades pulmonares crónicas
  • Cáncer
  • Inmunodepresión
  • Diabetes
  • Embarazo

También se consideran vulnerables aquellas personas que viven o trabajan en espacios cerrados, entre ellas, los mayores que viven en residencias. También las personas que fuman o que tienen obesidad pueden tener mayores riesgos si resultan infectados. Aunque los jóvenes son considerados como grupo menos vulnerable, deben también extremar todas las precauciones, no solo para no resultar infectados, sino para no infectar a personas de su entorno que puedan pertenecer a grupos vulnerables.

¿Cómo podemos protegernos?

La mejor manera de protegerse del virus es evitando la exposición. Para ello:

  • Evita las salidas innecesarias a sitios concurridos.
  • En casa, airea bien el ambiente, bien abriendo las ventanas (suele ser la mejor opción), o comprando un purificador de aire con filtros Hepa.
  • Siempre que salgas, intenta mantener una distancia de seguridad de al menos dos metros con el resto de personas.
  • Si no puedes mantener una distancia mínima, al menos evita todo contacto directo.
  • Al estornudar tápate siempre la boca con la parte interna del codo. También puedes utilizar pañuelos, siempre y cuando sean desechables y los tires a la basura tras utilizarlos.
  • Lávate frecuentemente las manos con agua y jabón (durante al menos 20 segundos) o con una solución hidroalcohólica, especialmente después de haber estado en sitios públicos o después de haber estornudado o tosido. Evita tocarte la cara sin haberte lavado bien las manos antes. Puedes encontrar gran variedad de geles antisépticos aquí.
  • Ponte mascarilla siempre que estés con otras personas. Puedes elegir entre mascarilla quirúrgica, mascarilla FFP2, mascarilla FFP3… elijas la que elijas, asegúrate que son homolagas, no te la juegues. Es indispensable que la uses en lugares públicos, sobre todo cuando compartas espacios con otras personas con las que no convivas y sea difícil mantener la distancia de seguridad.


  • No compartas utensilios personales como vasos, cubiertos, toallas, etc.
  • Limpia y desinfecta diariamente las superficies que toques con frecuencia. Esto incluye desde interruptores de la luz a teléfonos, teclados, etc.

También es importante llevar un ritmo de vida saludable (comer bien, beber agua suficiente, hacer ejercicio, etc).

Por otro lado, intenta mantenerte informado sobre las últimas novedades con respecto al virus, pero ¡ojo!, hazlo siempre siguiendo fuentes fiables como pueden ser la OMS o las autoridades sanitarias, tanto locales como nacionales, ya que son los interlocutores más indicados para dar consejos y/o lanzar medidas de protección en tu zona.

Como consejo, también puedes utilizar la aplicación Radar COVID, una aplicación totalmente anónima y voluntaria que alerta en caso de haber estado en contacto con algún positivo. ¿Quieres saber cómo funciona? Este vídeo te lo explica.

Y si aun habiendo tomado precauciones mostramos síntomas, ¿qué pruebas tenemos que hacernos?

En la actualidad tenemos dos tipos de pruebas diagnósticas: los marcadores de infección activa y los marcadores de que ya has pasado la infección. Los primeros son los ya conocidos PCR (de las siglas Reacción en Cadena de la Polimerasa), pruebas de diagnóstico directo que sirven para detectar el material genético del virus a través de una muestra del paciente. Ante la necesidad de un diagnóstico más ágil –las PCR tardan varias horas en arrojar un resultado, se han implementado también test rápidos. Los test rápidos, sin embargo, no detectan material genético del virus, sino que buscan la interacción de las proteínas del propio virus con los anticuerpos que nuestro cuerpo genera para defenderse de él. Estas pruebas, aunque más rápidas (tardan unos 15 o 30 minutos), son menos fiables.

También existen marcadores post-infección, pruebas serológicas que buscan y cuentan el número de anticuerpos que tenemos contra el virus y que son especialmente útiles para realizar estudios sobre una posible inmunidad, reinfecciones, población susceptible de infectarse o la necesidad de vacunación, entre otras cosas. Estas pruebas se realizan por medio de analíticas de sangre.

¿Cómo funcionan las pruebas PCR?

Una vez que se obtiene una muestra del paciente, se lee su ADN a través de sondas que buscan rastro del material genético del virus. En caso de encontrarlo, se utilizan enzimas polimerasas para “fotocopiar” la secuencia del virus miles de veces. Una vez terminada la prueba, los científicos observan el número de “fotocopias” existentes. En caso de existir miles de estas copias, se determina que la prueba ha dado un resultado positivo. Si por el contrario no se observan copias, indicaría que no se ha encontrado material genético del virus y, por tanto, la prueba sería negativa.

¿Es útil hacer test masivos a la población?

Los test tienen por objetivo el detectar pacientes infectados para así poder separarlos de la población no infectada. Además, aislando a los casos positivos se establece también una red de contactos estrechos de vigilancia para prevenir posibles nuevos casos.

Mitos y realidades de la Covid-19

EL SARS-CoV-2 se transmite por el aire.
Falso. Las partículas que salen expulsadas de la boca y nariz de personas infectadas son la principal vía de contagio. Estas permanecen poco tiempo en el aire y solo viajan distancias cortas, generalmente un metro o menos, antes de llegar a cualquier superficie. Según el propio Ministerio de Sanidad, es poco probable que se dé una transmisión por el aire a distancias mayores de uno o dos metros.


La Covid-19 solo afecta personas mayores y/o con patologías previas.
Falso.Todas las investigaciones apuntan que niños y adolescentes tienen las mismas probabilidades de contraer el virus que cualquier otro grupo de edad y, por supuesto, también pueden propagar la enfermedad.Aunque las pruebas sugieren que niños y jóvenes tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades graves, no los exime de los riesgos.

En este sentido, también pueden darse casos graves dentro estos grupos de edad. Es por ello que tanto niños como adultos deben seguir las mismas pautas, sobre todo de aislamiento, si existe el riesgo de que se hayan expuesto al virus o presenten síntomas. Además, es particularmente importante que, en estos casos, los niños eviten el contacto con personas mayores o con cualquier persona que corra el riesgo de infectarse y contraer una enfermedad más grave.


Ponerse dos mascarillas quirúrgicas otorga una mayor protección.
Falso. Las mascarillas quirúrgicas tienen tres capas: la externa (casi siempre de color azul), la interna y una capa media donde se encuentra el filtro. Todas ellas son capaz de retener la humedad y evitar que entren partículas del virus en nuestro cuerpo. Es por ello que poner dos mascarillas quirúrgicas superpuestas no va a mejorar nuestra protección frente al virus.


La solución hidroalcohólica casera funciona.
Falso. Esto tampoco es cierto. Es por ello que nunca debes intentar hacer un gel hidroalcohólico casero, a pesar de que desde que empezó la pandemia han surgido multitud de “recetas” de estas soluciones, muchas de las cuales usan alcohol etílico, glicerina o carbopol. La mayoría de estas “recetas” no cumplen con los principios básicos de formulación ni quien las prepara dispone de estos conocimientos. Es mejor dejar estas soluciones en manos de personal sanitario cualificado.

Y sobre todo, recuerda:

Este virus lo paramos todos